El consumidor sostenible:

Compra productos autóctonos para favorecer la economía y la cultura de la isla y evitar el uso masivo de transportes.

Compra productos poco envasados ​​o envasados con materiales reciclables como cartón, papel, vidrio y los lleva a reciclar una vez usados.

Compra productos biológicos o de cultivo ecológico en los que no se han usado productos químicos o nocivos para la salud de las personas o la tierra.

Conoce el Comercio Justo.

- Apoya al pequeño comercio para ayudar a diversificar la distribución salarial y de la oferta.

Busca el bajo consumo a la hora de comprar electrodomésticos, bombillas u otros utensilios.

Conoce la ética de las marcas y actúa en consecuencia.

Compra productos de temporada para evitar transporte excesivo y los contaminantes de la producción de invernadero.

Rechaza bolsas innecesarias.

- Compra productos hechos con materiales reciclados como papel higiénico, botellas de vidrio, etc.

Controla conscientemente el uso del agua y las energías domésticas: electricidad, gas...e intenta proveerse de energías renovables tales como la solar.

Va reduciendo la ingesta de calorías animales por día...Por motivos de salud, para evitar la ganadería intensiva que convierte a los animales en máquinas y para permitir la regeneración de la tierra (para producir una caloría de carne se utilizan diez calorías de grano).

- Y...si tiene la posibilidad: ¡produce sus propios alimentos y productos y / o utiliza medios de intercambio!

Basado en La Guía de Mallorca Sostenible. Colección Las Guías de sostenibilidad. Editado por TODO SOSTENIBLE.2001.