Carlos Taibo en Palma. 10 observaciones sobre la crisis y sus alternativas

04.11.2012 11:27

El capitalismo está cavando su propia tumba, pero dentro de la tumba también estamos nosotros…

“Entre las dos posiciones del 15 M, una pretende que el movimiento sirva para trasladar posiciones  y expectativas a los gobernantes. La segunda, que es la mía, entiende que no debemos esperar nada de nuestros gobernantes y crear ya espacios de autonomía autogestionados y desmercantilizados: grupos de consumo, ecoaldeas, banca ética y social, cooperativas integrales y autogestionadas… Es más interesante crear por debajo, ese mundo real y diferente”

Carlos Taibo,  analista, profesor  y escritor;  vinculado al 25 M y referencia del movimiento decrecentista, nos ha visitado estos días -de la mano de la CGT- y,  a través de sus conferencias en la Universidad y en el Club de Opinión del diario de Mallorca, nos ha ofrecido sus reflexiones sobre el momento en que vivimos y las alternativas de futuro. Por su interés, os ofrecemos un resumen de su conferencia en el DM

 

10 observaciones sobre la crisis y sus alternativas

 

1ª Observación. Sobre el concepto de “decrecimiento”. Se trata de expresar la sensibilidad ante la crisis social y ecológica: Si vivimos en un planeta con recursos limitados no podemos aspirar a crecer indefinidamente, hay que poner un  freno a la producción y el consumo. Debemos incorporar reglas del juego diferentes. Dar  primicia a la vida social, al ocio creativo no vinculado al dinero, al reparto del trabajo, a  la reducción del tamaño de muchas estructuras administrativas y productivas, a la recuperación de la democracia directa, a la sencillez voluntaria…

2ª Observación.  Debemos tomar conciencia profunda de la gravedad de la crisis ecológica y de la necesidad de preservar los derechos de las generaciones futuras sin olvidar las luchas del movimiento obrero en favor de la justicia y la igualdad. Nuestro problema principal es el reparto de la riqueza, redistribuyendo lo que hay podemos vivir perfectamente. Las épocas de Zapatero han supuesto una ampliación enorme de las desigualdades. El AVE retrata muy bien esta situación. Es un ejemplo de despilfarro, descontrol, desastre ecológico, inversión a favor de las clases pudientes y de los ejecutivos de las grandes empresas. Es un ejemplo del dinero público puesto al servicio de las minorías.

3ª Observación. En el meollo de la actual crisis que obviamente más que eso es una gran estafa, está la palabra deuda. Nuestros gobernantes llevan varios años intentando convencernos de la mentira de que el principal problema de la economía española es la deuda contraída por las administraciones públicas. Mentira. El principal problema es la deuda contraída por las entidades privadas (83%): bancos, cajas y también familias y particulares. En realidad, se quiere estatalizar la deuda privada: se quiere nacionalizar la deuda privada contraída por bancos y cajas de ahorros. No la de las familias y particulares. Hay están para mostrarlo los miles de desahucios. Más allá de lo anterior nuestros gobernantes rechazan cualquier auditoría seria sobre la deuda contraída. Evidentemente ésta es una deuda ilegítima que no debemos pagar…

Otras son las deudas que sí debemos pagar, aunque muchas veces nos olvidemos: La deuda con las mujeres, la deuda con los países del sur y la deuda con el medio ambiente y las generaciones venideras ( y las especies que nos acompañan…)

4ª Observación. Nuestra misión no puede ser regresar al modelo de vida del 2007. Cualquier iniciativa emancipadora tiene que incorporar  una crítica sobre los estados del bienestar. Porque son formas organizativas y de producción características del capitalismo y desconocidas fuera del capitalismo. Implican mecanismos de delegación del poder en los otros. Mecanismos que implican la anulación de las formas de autogestión y se asientan en formas de sindicalismo de pacto. Ecológicamente no son defendibles y no son solidarias con los países del sur.

Podemos seguir luchando por lo público aunque sea contradictorio con el concepto de socialización autogestionaria, pero no podemos perder de vista que nuestra lucha no está por conseguir el modelo de lo público (que sirve a la lógica de reproducción capitalista) sino por conseguir esa socialización autogestionaria. Un ejemplo es la escuela pública. Lo público “per se” no garantiza ninguna dimensión emancipatoria.

5ª Observación. Para hacer que os fijéis en tres matices del proyecto decrecimiento que no son evidentes las más de las veces: Desurbanizar, destecnologizar y descomplejizar . Las ciudades se han ido de madre y debemos recuperar ciertos elementos de la vida rural. Destecnologizar implica cautela hacia la supuesta liberación que ofrecen algunas tecnologías. Descomplejizar, pues cada vez somos menos independientes; Las pequeñas comunidades humanas tendrán más capacidad para superar el colapso global que se avecina, al tener una relación más fluida con el medio natural y ser más independientes. Debemos descomplejizar y recuperar fórmulas propias de la vida rural y de la democracia directa.

6ª Observación.  Interesa poner el acento en algo que no debemos hacer. Para ello nos preguntaremos  ¿Cómo trabajamos? ¿Para quién trabajamos? ¿Qué producimos, qué bienes y servicios generamos? No vaya a ser que no estemos luchando por la emancipación y además estemos actuando contra los derechos de las generaciones futuras.

7ª Observación. La dimensión generacional de lo que decimos y de lo que hacemos. No todas las personas interpretan las cosas de la misma manera. Depende de la generación la comprensión intelectual de los conceptos que manejamos.  Palabras, como sobriedad o sencillez voluntaria no se interpretan de la misma manera según la edad del público receptor.

8ª La necesidad de sacar adelante un proyecto libertario. Hay que defender formas de democracia directa y autogestión. Un proyecto que asuma tres dimensiones básicas: La asunción desde espacios de autonomía de reglas de juego diferentes a las que se nos imponen. El valorizar y dar relieve a las pequeñas iniciativas y, en tercer lugar, la cosmovisión libertaria  que nos advierte de que nosotros llevamos las contradicciones del sistema en nuestro interior y debemos ser conscientes de ellas.

9ª Observación. No solo existe una crisis, en singular; existen otras crisis a las que no prestamos atención. Por ejemplo, la crisis del cambio climático, el irremediable aumento progresivo de los precios de las materias primas, la postración en que continúan la mayoría de las mujeres, en el sometimiento de los países del sur… La combinación del conjunto de estas crisis es explosiva, literalmente.  Personalmente creo que el capitalismo se haya en fase terminal.  Está cavando su propia tumba, pero dentro de la tumba también estamos nosotros…

10ª Observación. El colapso. Es la palabra que falta del discurso de los partidos de la oposición socialdemócrata. El colapso está ahí y la izquierda no lo ve. La izquierda es cortoplacista y no quiere o sabe ver el colapso. El colapso se traducirá en una multiplicación espectacular de los problemas.

Personalmente creo que hay que salir urgentemente del capitalismo. Entre las dos posiciones del 15 M, una pretende que el movimiento sirva para trasladar posiciones  y expectativas a los gobernantes. La segunda, que es la mía, entiende que no debemos esperar nada de nuestros gobernantes y crear ya espacios de autonomía con reglas de juego diferentes. Espacios de autonomía autogestionados y desmercantilizados: grupos de consumo, ecoaldeas, la banca ética y social, las cooperativas integrales y autogestionadas… Este movimiento es infinitamente más realista que aquello a lo que aspiran las izquierdas tradicionales. Es más interesante crear por debajo, ese mundo real y diferente en el que nos estamos implicando.