El comité de empresa de Espais de Natura Balear asegura que peligra el futuro inmediato de los espacios protegidos

14.08.2012 17:49

 

El comité de empresa de Espais de Natura Balear (ENB) ha asegurado este martes que peligra el futuro inmediato de los espacios naturales protegidos de la comunidad puesto que, pese a ser una empresa "saneada" que no ha sufrido ningún déficit económico, cuenta con una plantilla de 110 trabajadores para todas las islas, por lo que "le tocan 700 hectáreas" a cada empleado.

Así, pese a contar con esta plantilla que ya les resulta "justa", el comité de empresa de esta entidad dependiente de la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio, ha censurado el despido de tres trabajadores basándose en la "amortización" de estas plazas, sin haber alegado ninguna justificación técnica o económica y, por tanto, sin ningún tipo de indemnización para estos empleados.

Uno de los trabajadores despedidos, Xavier Lloret, de 62 años y con un 66 por ciento de discapacidad, ha lamentado que no le hayan explicado los motivos de su despido en la empresa en la que llevaba trabajando desde hace alrededor de cinco años. Además, ha señalado que su despido no puede responder a motivos económicos puesto que él, debido a su discapacidad, era uno de los trabajadores que menor coste suponía para la empresa.

"DECEPCIONADO Y DISCRIMINADO"

Lloret ha narrado que se siente "decepcionado y discriminado" y ha indicado que la única explicación que ha recibido es que su despido responde a una amortización de plaza de la primera fase de reestructuración de personal. Por ello, el comité de empresa cree que se van a llevar a cabo más fases de esta reestructuración, en las que se acabará despidiendo a la mayor parte de empleados.

Por otra parte, el presidente del comité de empresa, Alexandre Forteza, ha indicado que el presupuesto de la empresa se ha reducido "drásticamente" durante los últimos años -en el 2012 cayó un 31,57% respecto al 2010 porque en el 2011 se prorrogaron-, mientras que la inversión ha descendido un 85%.

Asimismo, ha añadido que "desde hace años" no se cubren las vacantes como bajas o excedencias -actualmente hay siete plazas no cubiertas por estos motivos- y que, por otro lado, no se ha contratado a nadie durante la campaña de verano, que otros años suponía la contratación de más de 50 personas.

Todo esto, ha señalado, afecta a la calidad del servicio prestado, así como una "sobrecarga" de las plantillas fijas y "pone en peligro la conservación de los espacios protegidos". "Se ha pasado la línea roja".

En este sentido, han apuntado, por ejemplo, que, exceptuando el personal técnico y los agentes de medio ambiente, actualmente no hay ningún trabajador de campo adscrito en la reserva de s'Albufereta, en el monumento natural del Torrent de Pareis o en la Finca Pública de Planícia. Mientras, en el Paraje Natural de la Serra de Tramuntana únicamente hay destinada una brigada de dos trabajadores de mantenimiento, o que el centro de Can Marroig de Formentera sólo permanece abierto dos días a la semana con un horario muy reducido.

REESTRUCTURACIÓN SIN NEGOCIACIÓN

Ante estas condiciones, el comité de empresa ha considerado que el despido de estas tres personas -una administrativa y un trabajador de biodiversidad especialista del Parque Natural de la Península de Llevant y un auxiliar administrativo de la oficina de Palma- será todavía más perjudicial para los espacios naturales de la comunidad.

Asimismo, han destacado que esta primera fase del plan de reestructuración se ha llevado a cabo sin ningún tipo de negociación con los representantes legales de los trabajadores, lo que ha provocado que la dirección todavía no les haya comunicado oficialmente estos despidos.

POSIBILIDAD DE INTRODUCIR RECURSOS PRIVADOS EN LA GESTIÓN

Por otra parte, en relación a que el PP abogase este lunes por introducir recursos privados en la gestión de los espacios naturales de la comunidad, el responsable de empresas públicas de UGT, Jordi Rivas, se ha preguntado si pretenden convertirlos en "Terra Mítica o Port Aventura".

"No sabemos si sólo quieren poner máquinas expendedoras" de bebida o hacer visitas guiadas con turistas, "no sabemos qué modelo" quieren implantar ha indicado Rivas, quien ha augurado que al final estas "fórmulas imaginativas" serán pagadas por los contribuyentes.