El hotel que funciona con almendras y aceitunas

2012-10-27 20:57
  • En el Sunprime la calefacción, el aire acondicionado y una piscina climatizada funcionan con biomasa de la cáscara de almendra y del hueso de aceituna

¿Se imagina un hotel que para su sustento necesitase del medio ambiente? Y ¿un establecimiento que rompa el tópico del consumo de territorio contribuyendo al desarrollo del sector primario? Durante décadas la oferta de sol y playa se ha convertido en un monocultivo que en ocasiones ha amenazado la conservación del entorno. El turismo y la agricultura se daban la espalda. La pregunta sería ¿podrían beneficiarse ambos si se miraran a la cara?

El hotel Sunprime Playa de Palma, anteriormente Brasilia, apuesta por un modelo de desarrollo en el que ambos sectores vayan de la mano y uno de los puntos de encuentro es el de las energías renovables. Las instalaciones funcionan con biomasa obtenida de la cáscara de almendra, los huesos de aceituna y los restos de poda, materia prima abundante en Mallorca.

La ventaja más evidente es que se trata de una fuente de energía limpia, pero no es la única, ya que su uso contribuye a la limpieza de los bosques y a dar valor a subproductos agrícolas que hasta ahora estaban infrautilizados. «Si los espacios forestales están limpios es difícil que se quemen», comenta Domingo Muñoz, propietario del hotel, «y los residuos son biomasa. Si lo que se gasta en una avioneta se dedicase a la limpieza de los bosques evitaríamos los incendios y tendríamos, además, una fuente de energía limpia».

Para Muñoz uno de los atractivos de Mallorca es el entorno. «Los turistas, cada vez más, vienen a ver la belleza de la Serra de Tramuntana o la floración de los almendros y esto es posible en parte gracias a la agricultura. Si esta actividad desapareciera la Isla perdería gran parte de su encanto».

Hace tres años este establecimiento hotelero comenzó a usar la biomasa para la calefacción, y el pasado mes de mayo ha aumentado la potencia de las calderas, empleándola también para el aire acondicionado frío y la climatización de una piscina descubierta que mantiene la temperatura del agua a 30 grados.

La normativa no permite la utilización de energías convencionales o fósiles para calentar agua en piscinas exteriores, y en este sentido Muñoz destaca que son pioneros, ya que la de este hotel es la única instalación descubierta en Mallorca que funciona con energías renovables.

La pequeña planta de biomasa está ubicada en la parte trasera del edificio y dispone de un depósito en el que se almacenan los diferentes materiales orgánicos, la caldera que produce la energía y la máquina de absorción. Todo el sistema está automatizado, y a intervalos regulares de tiempo puede verse como la materia prima, en forma de cáscara de almendra, virutas o hueso de aceituna va cayendo a un recipiente antes de ser procesada.

Posteriormente, según se precise, la energía generada se va distribuyendo en la calefacción, el agua caliente sanitaria, la piscina o el aire acondicionado.

Dos kilos de cáscara de almendra tienen el mismo poder calorífico que un litro de gasoil.

Pero una de sus grandes ventajas es que se trata de un sistema de combustión respetuoso con el medio ambiente, ya que además de evitar las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) a la atmósfera, sus cenizas pueden utilizarse como abono. En términos de emisiones de CO2, el empleo de la biomasa puede considerarse neutro, ya que el dióxido de carbono que las plantas absorben durante su crecimiento será prácticamente el mismo que el que emiten durante su combustión, por lo que no contribuyen al incremento del porcentaje de este gas en la atmósfera.

«Un turista que se aloje en nuestro establecimiento durante una semana y que emplee en este tiempo el aire acondicionado ahorrará en emisiones de CO2 el equivalente a dar una vuelta en coche de 234 kilómetros alrededor de la Isla, informa Muñoz».

Pero estas no son las únicas innovaciones con las que cuenta este hotel, ya que desde el 2002 dispone de un sistema de reutilización de aguas grises –generadas por procesos como el lavado de ropa o el baño de las personas– y que tras ser tratadas se emplean para las cisternas de los inodoros, reduciendo considerablemente el caudal de agua que hay que depurar. «Este proyecto fue uno de los resultados prácticos de la tesis doctoral realizada por el químico de la UIB Mateu Gual»,explica, «y se trataba de unainvestigación orientada a la reutilización de las aguas grises para la descarga de inodoros».

Uno de los apartados prioritarios de este hotelero ha sido la I+D+i, en la actualidad es presidente de la empresa Tecnología Solar Concentradora, una spin-off de la UIB que desarrolla un novedoso captador solar –el CCStar– y que ha instalado uno de sus modelos en el hotel rural de Son Manera, en Montuïri. «El próximo paso será la incorporación de la energía fotovoltaica o eólica para la electricidad. El objetivo es conseguir que el hotel Sunprime sea totalmente autosuficiente, concluye».