NaturalMent, un huerto para cultivarse

08.07.2015 10:42

El pasado 5 de junio se abrieron al público las puertas del huerto de la asociación NaturalMent, en Son Sardina. Buscando ampliar la información sobre este espacio tan diferente, entrevistamos a José Méndez, uno de sus fundadores.

¿Cuáles son las características esenciales del proyecto que habéis puesto en marcha? Su filosofía, su razón de ser...

En primer lugar, hay que decir que el proyecto de NaturalMent nació por la carencia de una necesidad; la falta de trabajo. Nuestra edad es crítica, pero habiendo yo trabajado siempre bajo presión laboral, confluimos en el revulsivo al propio sistema y en un estado de indignación que tuvo con el movimiento 15M su máxima expresión; y fue bajo ese espíritu que pensamos en construir algo diferente que asegurara una cierta subsistencia. Comprobamos que, alimentándonos de indignación sin aplicar una cierta pedagogía interna que diera sentido a la vida, no era sano; y tanto Xisco como yo, deseábamos explicar en la práctica todo lo visto y vivido dentro del movimiento 15M y así lo hicimos no sin dificultades.

Dentro del tema de la agricultura yo me encontraba casi pez, ya que venía del mundo ferroviario y sobre todo del diseño gráfico y la publicidad, y para mí la agricultura era un reto. Sin embargo el recorrido de mi compañero Xisco ya estaba encaminado a la agricultura desde hacía algunos años como técnico, dirigiendo programas agrícolas a través de asociaciones y llegando a tocar inclusive el tema de los huertos urbanos. Todo este historial conjunto de conocimientos es el que nos dio fuerza para plantearnos los retos de una iniciativa distinta, y bajo la pregunta ¿nos apuntamos al cultivo convencional o realizamos algo diferente? Optamos por iniciar la aventura de NaturalMent. No queríamos repetir los errores que actualmente arrastran otras iniciativas como la explotación agraria, menospreciando tanto al factor humano como la calidad natural de la producción; el concepto de explotación se convirtió para nosotros en un dilema por la evidente falta de respeto al medio ambiente, al alimento y a la continua degradación y menos valoración del factor humano. El valor de la dignidad humana, que a nivel general se está perdiendo en el mundo laboral, ha tenido siempre en la agricultura un coste muy alto y nos planteamos recuperarla a toda costa a través de mucha pedagogía, pero sobre todo a través de proyectos sociales como el de los “Círculos Naturales”.

Todo el mundo piensa que el concepto “natural” tiene que estar vinculado a la tierra, a las plantas o a los propios animales que conforman la fauna; pero se olvidan de que la carencia más importante se encuentra dentro del propio hombre capaz de manipular su entorno, cosa que por desgracia lo está haciendo sin sentido alguno. Cuando la persona vive al margen de su propia naturaleza, se produce un desconcierto mayúsculo, una confusión enorme en muchísimos aspectos: a nivel social, a nivel político, económico, e incluso a nivel asociativo, etc. Por eso decimos que, para recuperar el concepto de lo natural, se ha de empezar haciendo pedagogía interna y tratando de reconocer y recuperar esta razón de ser a través de todos y cada uno de los actos sencillos y cotidianos de la vida humana; es de vital importancia experimentar un cambio interno si se quiere comprender realmente lo que es NaturalMent.

Nuestro proyecto asociativo, comprende la integración de muchas experiencias vinculadas al conocimiento, por eso siempre expresamos que el proyecto de NaturalMent no es un espacio para cultivar, sino que pretende ser un ejemplo práctico de cómo construir pequeños Shangri-La para ayudar a cultivarse y enseñar a todo aquel que así lo desee, ponerse en contacto con la tierra, amarla y no morir doblado en ella. En este momento, el campo se muere porque los agricultores han estado durante siglos muriendo en vida para producir alimento y atados al duro esfuerzo del trabajo esclavo; pero el esclavo, que siempre sueña con la libertad, ha acabado huyendo de la prisión del campo, de la tierra que hasta el momento solo le había causado sufrimiento, explotación.

Esa es la realidad que denunciamos y pretendemos romper a través de nuestro proyecto de huerto-jardín y de la práctica de una agricultura diferente, armoniosa, pacífica, equilibrada y bella, donde el agricultor pueda dejar los viejos parámetros rutinarios semejantes a los de los antiguos animales de carga y pueda transformarse en el jardinero del campo que tenía que haber sido, un jardinero de la alimentación integrado en la belleza que cuida, que labora, que ama y que como verdadero servicio a los demás debería ser reconocido a nivel mundial; el servicio humano de alimentar al mundo. Sin duda hemos de avanzar en reducir la agresión al planeta a través de una agricultura de conciencia, pero de nada sirve si no curamos las heridas de la historia de este oficio y enseñamos un mundo nuevo de posibilidades que nos hagan comprender la auténtica naturaleza humana en su relación con la vida.

¿Con qué dificultades os habéis encontrado?

Hay que destacar como hecho significativo la cesión del terreno y valorar en positivo la predisposición de las personas que nos lo han cedido, bajo la única condición del mantenimiento y el pago del gasto eléctrico de la bomba de extracción de agua. Este fue el planteamiento inicial y así lo hemos mantenido durante los dos años y medio que llevamos con el proyecto, algo que es de agradecer en estos tiempos difíciles para todos.

Sin embargo la dificultad principal en todo proyecto radica en sus inicios y en la creación de la infraestructura, que en nuestro caso y bajo decisión de ambos, se desarrolló de manera casi artesanal en cuanto a desfonde y criba manual del terreno de cultivo. Casi 180 toneladas de tierra y 12 toneladas de piedras fueron movilizados a mano para la creación de los espacios a cultivar, inclusive entre naranjos, una zona que a posteriori se ha estado enriqueciendo de compost en general biológico, hecho por nosotros mismos a través de biomasa residual y de “bocachi” o materia orgánica fermentada, y que han conformado el grueso dificultoso del proyecto en su primera fase, una importante dificultad que hoy orgullosos hemos superado, pudiendo dedicar ya más tiempo al embellecimiento y diseño de proyecto de NaturalMent.

A la propuesta del propietario en eliminar los naranjos existentes en la finca en caso de necesidad del cultivo, sencillamente dijimos que no; ¿Cómo podíamos arrancar naranjos casi octogenarios, seres vivos que actualmente son uno de los mejores activos de NaturalMent? Cierto es que son ya muy viejos, pero somos de la idea que si cuidamos a una persona mayor con respeto y con cariño, esta podrá dar lo mejor que tiene la persona: su sabiduría. Creemos que respetar los árboles hasta su vejez es una de las cualidades más importantes que debería tener cualquier agricultor cosa que por desgracia vemos incumplir por parte de las explotaciones agrarias, donde un árbol improductivo es arrancado de cuajo para colocar, cual cadena de producción, otro dispuesto a ser sobreexplotado por su producto. No hay que olvidar el potencial regenerador que tiene todo árbol mayor y la cantidad de CO2 que aporta al planeta frente a la carencia y sobre explotación que sufren los árboles más tiernos y jóvenes aleccionados para ese fin, un problema que en España así como en Europa, está causando auténticos estragos por haber aplicado desde hace décadas turnos de explotación cortos y haber permitido la deforestación de manera salvaje.

En ese sentido apostamos por la idea universal de la defensa de los bosques, que el escritor Jean Giono, afincado en Son Sardina, hace ya algunas décadas, describió en una de sus más universales obras naturalistas titulada “El hombre que plantaba árboles”. Sentimiento que nos llevó a profundizar en la vida de tal ilustre escritor y a entrar en contacto con su hija Sylvie Giono, la cual nos visitó y dejó abierta la puerta a la colaboración mutua, motivo por el cual en nuestro proyecto hemos creado un espacio dedicado a impulsar, bajo su memoria, actividades culturales en defensa del medio ambiente y la naturaleza y el Ágora Jean Giono, que junto al proyecto de “Círculos Naturales” son nuestro motor de estímulo asociativo.

¿En qué consiste la idea de Círculos Naturales? ¿Con qué apoyos contáis para desarrollarla y qué dificultades presenta?

Cuando empezamos a diseñar el proyecto de asociación NaturalMent nuestra intención fue que el proyecto fuera social y cultural, ya que otro objetivo no tenía sentido a no ser que fuera el puramente comercial. Sin embargo la cultura no da de comer, ni proporciona el derecho que todo ser humano debe tener al acceso alimentario, al derecho universal a poder vivir dignamente. Este objetivo reconocido en el artículo 25 de los Derechos Humanos fue el que motivó a NaturalMent a crear un proyecto social denominado “Círculos Naturales” el cual tratamos de difundir a la sociedad y sobre todo a los agentes políticos y económicos de nuestra comunidad y de España en general.

Los Círculos Naturales es un proyecto con una carga pedagógica inicial que invita en primer lugar a tomar conciencia de cómo vivimos, actuamos, pensamos, razonamos y soñamos; es un proyecto que invita a eliminar los miedos, pero recuerda los condicionantes que nos están llevando a un callejón sin salida, al no pensar de manera natural, al no actuar y vivir de manera natural y al no soñar en libertad sobre como queremos recuperar la dignidad humana que nos están robando los poderosos del planeta.

Los Círculos Naturales son espacios en común de riqueza y crecimiento humano, donde el trabajo solo es una parte del proceso creativo, por eso son aplicables a cualquier área humana a desarrollar. En los círculos no cabe el “partidismo” fraccionario, porque la idea común es la unión, la integración, que aplicándolo al área de la alimentación se traduce en la creación de espacios dedicados al abastecimiento local, con el fin de acercarnos al cumplimiento del Derecho Humano Fundamental que es comer. Pero en el tema de la agricultura nosotros hemos querido aplicar estos conceptos de manera práctica.

En el proyecto planteamos como, aprovechando terrenos abandonados, se pueden crear espacios de cultivo polivalentes que puedan extenderse a todos los rincones de nuestra isla, e incluso de España, aportando dignidad a las personas que lo desarrollan. Creemos que solo cuando haces que el trabajo sea digno se le puede aplicar a un proyecto la finalidad de “social” y que reclamar dignidad es reclamar justicia, no limosna. NaturalMent ha puesto en marcha esa realidad a través de su huerto-jardín, como ejemplo de algo totalmente diferente y realizable, pero también como plataforma de inicio del proyecto de Círculos Naturales. Aquí se puede venir a estudiar, a trabajar en mesas de cultivo, a aprender, a realizar las prácticas de final de carrera e, incluso, a compartir los conocimientos con todo aquellos que se encuentran construyendo el proyecto.

La dinámica del huerto cultural tiene como finalidad poner en marcha una serie de actividades, como visitas escolares, actividades extraescolares, visitas de asociaciones y entidades, e incluso visitas turísticas, ¿Por qué no? Queremos que se potencie el turismo desde el punto de vista del conocimiento y acercamiento a la agricultura. Trabajamos para poder acercar también al turista a una nueva visión de patrimonio cultural de la isla como es también la agricultura desde el punto de vista holístico, integrador y respetuoso con el medio ambiente. No se puede sostener una comunidad a base de una estacionalidad turística que merma los recursos naturales y sociales a cambio de un beneficio ajeno a la conservación del espacio que explota, ya que eso se traduce en el tópico que hoy se destapa como una realidad de “pan para hoy pero hambre para mañana”.

Pero el mayor objetivo de proyecto de los Círculos Naturales es crear una base, que podría traducirse en un programa social político, para que el auto-abastecimiento local sea posible, y pueda plantearse la alimentación básica gratuita como derecho recogido en las Naciones Unidas y que ningún país practica. NaturalMent, como asociación sin ánimo de lucro, se fundamenta en la justicia social; y comer, que no es una opción sino un derecho recogido en el artículo 25 de los Derechos Humanos, clama justicia desde la era de los tiempos. ¿Cómo reclamarlo dentro del mundo tan absurdo que estamos viviendo? Pues, por ejemplo, creando cientos o miles de puestos de trabajo.

El proyecto de Círculos Naturales comprende la creación de cientos de círculos a través de toda la geografía española; las periferias de cada pueblo y de cada ciudad son potencialmente espacios utilizables que podrían ser dedicados al cultivo de necesidad. 8 millones de seres humanos bajo el umbral de la pobreza son suficiente motivo como para desarrollar con urgencia este proyecto social de autoabastecimiento local. Claro está que para ello se tendría que implicar el Estado. Hemos de aceptar la realidad humana bajo un concepto básico de justicia social y, por tanto, el alimento básico debe dejar de estar en manos de especuladores y pasar a considerarlo un bien social a proteger y potenciar desde la independencia de las multinacionales de la alimentación, causantes, por sus exigencias de interés económico, de producir alimento en condiciones, en muchos casos, en contra natura. Y así como hemos asumido derechos constitucionales como la sanidad pública, la educación pública, la justicia y defensa pública y toda la amalgama de beneficios colectivos que fundamentan nuestro Estado de derecho. El alimento y los profesionales que lo elaboran deben ser reconocidos, a título público, como elementos primordiales de un Estado democrático y social.

No sé si realmente los partidos políticos están por la labor de dar un vuelco real a esta carencia social, pero lo que sí resulta chocante es ver como, año tras año, los objetivos políticos pasan por encima una y otra vez de los derechos fundamentales del hombre y de sus necesidades y se dedican a paliar otras carencias menos necesarias con presupuestos millonarios, mientras la pobreza social aumenta y los bancos revientan con sus beneficios la economía del país. Urge pues una concienciación social y política sobre el tema, si no queremos ver como aumentan las largas colas de ciudadanos desahuciados, empobrecidos y buscando la limosna social de los bancos de alimento que con tanto esfuerzo tratan de repartir entre tantas personas excluidas del sistema por el propio sistema.

¿Habéis contactado con algún partido político?

Mantenemos contacto con algunos dirigentes de grupos como Podemos en la persona de Alberto Jarabo o Jesús Jurado que nos visitó al huerto, y de MÉS con Neus Truyol con la que mantuvimos una extensa charla mostrando nuestro proyecto Círculos Naturales e invitándoles a su estudio; hemos enviado el texto a otros dirigentes de España como a Pablo Iglesias, dirigido a la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, también a la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, etc. En definitiva, todos los grupos políticos tienen en su correo el proyecto y la posibilidad de estudiarlo, es cuestión ya de voluntad social; el problema es si existe verdadera intención de cambio que se incline la balanza hacia el ciudadano y sus problemas y defensa de sus derechos o sencillamente se siga produciendo el despropósito de llenar la papelera o cajones de las direcciones generales de proyectos de las características de los Círculos Naturales.

Nuestro trabajo está hecho y nuestro objetivo encaminado, solo esperamos que las plataformas como Mallorca Sostenible sirvan para seguir divulgando estas iniciativas y ayuden en un esfuerzo de hacer realidad ese cambio que necesita esta sociedad.

Nos consta que habéis iniciado una petición en Avaz...

Cierto. En la lucha por la divulgación, estamos abiertos a usar todos los medios digitales disponibles para llegar a la concienciación social. Esta petición la formulamos en un momento crucial de las elecciones municipales, para dar un toque a los partidos políticos, con el fin de que vieran la urgencia social de la alimentación básica como derecho fundamental y la incluyeran por defecto en sus programas electorales. Ninguno hizo caso de la petición o no nos costa respuesta alguna, salvo las mencionadas anteriormente como visitas al proyecto de NaturalMent, por lo que constatamos que el trabajo de divulgación sigue siendo imprescindible porque constituye un eje importante a nivel social a la hora de plantar cara a ciertas decisiones o prioridades políticas.

Aún así, no comprendemos como el acceso alimentario sigue siendo un tema no prioritario en los programas electorales, sabiendo que la carencia social es crítica y que la pobreza cabalga a toda máquina en la sociedad mientras las diferencias sociales se agudizan cada día más. No es de extrañar que el resultado de todo este despropósito se vea reflejado en las urnas y que el espíritu del Movimiento 15M siga siendo, hasta el día de hoy, el único estímulo ideológico capaz de enfrentarse al inmovilismo y corrupción política. Siempre lo hemos visto y vivido así desde que iniciamos esta aventura natural y esperamos que un día alguien se arme de valentía, levante el teléfono y abra la puerta al paradigma del cambio. Sin duda que nos encontrarán preparados para contribuir a ese cambio.

Para terminar...nos han informado de que no estáis interesados en obtener el sello eco del CBPAE, ¿Por qué?

Nosotros lo que queremos, a través de la defensa de lo natural, es recuperar aquellas fórmulas que existían hasta hace unas décadas y que no precisaban de una defensa tan radical o exagerada del trabajo del cultivo, como se está realizando hoy a través del sello ecológico, defensa que, para nosotros, roza en ciertos momentos lo sospechoso. La obligatoriedad de mostrar un aval o sello que condicione una forma natural de actuar y de hacer las cosas equilibradas nos resulta chocante frente al poco control que se le pide a la agricultura convencional. Pero no hemos venido para luchar contra nadie, sino a realizar las cosas bien hechas y a conciencia. Y en este sentido recuperar la antigua forma de entrar en contacto con la tierra nos parecía y nos parece lo adecuado, porque al mismo tiempo recuperas libertad, imaginación y creatividad, sentidos que no pueden ni deben ser controlados por un sello, un precio o un mercado.

Todo lo demás es una cuestión de mercantilismo al cual nosotros, como asociación cultural, no perseguimos ni entramos, a pesar de que nuestros productos por ahora se venden a precio bajo. Ya hemos dicho que el concepto de “explotación agraria” nos parece un despropósito frente a la defensa y el equilibrio del entorno natural que nos rodea y frente a la acción de trabajo forzado que se produce y que condiciona las relaciones humanas, o sea, empresario-trabajador. Hoy podemos encontrar “explotaciones” ecológicas que mantienen el producto no tratado en alza dentro del mercado, un producto que propones a una parte de la sociedad que se lo puede pagar, a otra parte que hace grandes esfuerzos para poder conseguir que llegue a sus hogares y a otros que, sencillamente, no se lo pueden permitir. En una palabra, se está cubriendo una parte del mercado reservado a tal fin, cosa que acaba produciendo el que llegue al ciudadano un cierto tufillo elitista y que se puede interpretar como que algo de cierto se esconde tras el tema.

Es un poco complejo el asunto como para responder con simpleza, pero lo cierto es que lo que podía haber sido en los años 70, con el nacimiento de los movimientos ecológicos, una revolución de derechos fundamentales humanos en cuanto al acceso de la alimentación gratuita se ha convertido, con el paso de los años, en una cómoda y dividida amalgama de sentires, pensamientos y prácticas condicionadas, catalogadas y supeditadas por el Estado, donde comer cualquier cosa tiene un precio y comer algo con calidad tiene otro. La batalla pues está ganada por el capitalismo y ahora prima repartirse los beneficios entre los mercaderes, mientras los derechos fundamentales del ser humano siguen siendo pisoteados.

NaturalMent ha nacido para decir que las cosas se pueden hacer sencillamente de otra manera y que estamos dispuestos a demostrarlo... si nos dejan, claro. 

 

 

Para saber más:

http://www.associacionaturalment.com

http://issuu.com/jjmgonzalez/docs/vagabundo_del_espiritu_ok

 

 

 

 

 

 

 

"Deseábamos explicar en la práctica todo lo visto y vivido dentro del movimiento 15M"

 

 

 

 

 

"El valor de la dignidad humana, que a nivel general se está perdiendo en el mundo laboral, ha tenido siempre en la agricultura un coste muy alto"

 

 

 

 

 

"Todo el mundo piensa que el concepto "natural" tiene que estar vinculado a la tierra, a las plantas o a los propios animales"

 

 

 

 

 

"Cuando la persona vive al margen de su propia naturaleza, se produce un desconcierto mayúsculo"

 

 

 

 

 

 

"Para recuperar el concepto de lo natural, se ha de empezar haciendo pedagogía interna  y tratando de reconocer y recuperar esta razón de ser a través de todos y cada uno de los actos sencillos y cotidianos de la vida humana"

 

 

 

 

 

 

 

"Hemos de avanzar en reducir la agresión al planeta a través de una agricultura de conciencia, pero de nada sirve si no curamos las heridas de la historia de este oficio"

 

 

 

 

 

 

 

 

"El campo se muere porque los agricultores han estado durante siglos muriendo en vida"

 

 

 

 

 

"Creemos que respetar a los árboles hasta su vejez es una de las cualidades más importantes que debería tener todo agricultor"

 

 

 

 

 

"Nuestra intención fue que el proyecto tuviera un sentido social y cultural"

 

 

 

"Los Círculos Naturales es un proyecto con una carga pedagógica inicial que invita en primer lugar a tomar conciencia de cómo vivimos, actuamos, pensamos, razonamos y soñamos"

 

 

 

 

 

"Los Círculos Naturales son espacios en común de riqueza y crecimiento humano, donde el trabajo solo es una parte del proceso creativo"

 

 

 

 

 

 

"Aprovechando terrenos abandonados, se pueden crear espacio de cultivo polivalentes que puedan extenderse a todos los rincones de nuetra isla"

 

 

 

 

"NaturalMent ha puesto en marcha esa realidad a través de su huerto-jardín como ejemplo de algo totalmente diferente y realizable, pero también como plataforma de inicio del proyecto Círculos Naturales"

 

 

 

 

 

 

 

 

"No se puede sostener una comunidad a base de una estacionalidad turística que merma los recursos naturales y sociales a cambio de un beneficio ajeno a la conservación del espacio que explota"

 

 

 

 

"Las periferias de cada pueblo y ciudad son potencialmente espacios utilizables"

 

 

 

 

"8 millones de seres humanos bajo el umbral de la pobreza son suficiente motivo como para desarrollar con urgencia este proyecto social de autoabastecimiento local"

 

 

 

 

"El alimento debe dejar de estar en manos de especuladores y pasar a considerarlo un bien social a proteger y potenciar desde la independencia de las multinacionales de la alimentación"

 

 

 

 

"Todos los grupos políticos tienen en su correo el proyecto y la posibilidad de estudiarlo"

 

 

 

 

"No comprendemos como el acceso alimentario sigue siendo un tema no prioritario en los programas electorales"

 

 

 

 

"Recuperar la antigua forma de entrar en contacto con la tierra nos parecía y nos parece adecuado, porque al mismo tiempo recuperas libertad, imaginación y creatividad, sentidos que no pueden ni deben ser controlados por un sello, un precio o un mercado"

 

 

 

 

"Lo que podía haber sido en los años 70,  con el nacimiento de los movimientos ecológicos, una revolución de derechos fundamentales humanos en cuanto al acceso a la alimentación gratuita, se ha convertido, con el paso de los años, en una cómoda y dividida amalgama de sentires"

 

 

 

 

"NaturalMent ha nacido para decir que las cosas se pueden hacer sencillamente de otra manera y que estamos dispuestos a demostrarlo"