La larga sombra de los corsarios

24.01.2013 19:10

Tan sólo hace unos días, nos hacíamos eco de la estafa denunciada a través de http://www.estafaluz.com y nos congratulábamos por el hecho de que la justicia hubiese  desestimado el intento  de la  compañía eléctrica ENDESA, al reclamar contra su autor, Antonio Moreno, ingeniero industrial, 50.000 euros más IVA y el cierre de su página web por “intromisión ilegal en el honor”. Recordemos que Moreno había calificado   a la citada compañía de “corsarios” y  de tener contadores electrónicos con casi un 500% de error.

Sin embargo, el éxito del esfuerzo quijotesco de este hombre  contra los gigantes que mueven sus aspas al compás de incontrolables intereses, lejos de tranquilizarnos, nos recuerda la infinita indefensión a la que se ven sometidos los ciudadanos y ciudadanas  en lo que se refiere a la defensa de sus derechos contra las grandes compañías.

De hecho el tema es escandaloso. Desde que empezaron a potenciarse en la mayoría de  comunidades autónomas (a raíz del escándalo de la colza) la implantación de las oficinas de consumo, año tras año, con pocas variaciones se comprueba que en cualquier lugar de España se denuncian especialmente  los incumplimientos relacionados con empresas de telefonía, compañías aéreas,  bancos, suministradores de energía…  Es decir, se puede constatar la extensión, la profundidad y la normalidad con la que las grandes compañías ejercen un poder perverso frente a los ciudadanos.

Ante esta situación, las administraciones autonómicas se demuestran incapaces y no menos incapaz de coordinar políticas de control real, el Instituto Nacional de Consumo.

Nos preguntamos cómo los poderes políticos pueden desentenderse,  año tras año, de esta realidad sangrante para los consumidores… Y no lo podemos entender… Salvo que precisamente sean las manos que mecen la cuna de los grandes intereses, las mismas manos capaces de secuestrar en la inopia a las voluntades políticas.